marzo2010

Los clientes, el objetivo.
¿Sabe cómo captarlos?

  1. Imprescindible, elaborar un Plan de Marketing.

    El Plan de Marketing consiste en el desarrollo de una estrategia que detalle las acciones necesarias para alcanzar un objetivo específico orientado a introducir, consolidar o incrementar la presencia de un bien o un servicio en el mercado.

    El Plan de Marketing exige que se conozcan y se sigan unos pasos que, de un modo abreviado, se van a tratar. Como se ha indicado anteriormente, el plan puede tener diferentes objetivos pero en el siguiente desarrollo nos referiremos al producto como término genérico

    1. Primera parte

      Las bases del Plan de Marketing se fijarán en el producto: su uso, los similares o alternativos, el consumidor, el precio y los canales de distribución. Para ello, lo primero que se habrá de hacer es formular el siguiente desarrollo:

      1. Descripción detallada del producto.
      2. Situación actual del producto.
      3. Establecimiento de los objetivos perseguidos.

    2. Segunda parte

      El estudio de mercado: tiene como objetivos recabar información, clasificarla, analizarla, evaluarla y, con ello, adoptar las decisiones precisas para llevar a cabo una adecuada planificación, ejecución y supervisión de cuanto se encuentre afectado por lo proyectado. Así, procederemos de acuerdo a los siguientes pasos:

      1. Análisis del entorno legal, económico, social/ideológico, tecnológico y de infraestructuras, al que se vea condicionada la implantación.
      2. Análisis del consumidor para conocer tanto las necesidades de consumo como la forma de satisfacerlas para lo que se habrá de tener en cuenta hábitos de compra como lugares, horarios, preferencias, etc. y carestías no cubiertas.
      3. Análisis de la competencia consistente en relacionar el conjunto de empresas con las que se va a compartir mercado en el mismo producto y analizar sus respectivas ventajas competitivas elaborando al efecto un cuadro con los competidores más importantes y analizando puntos como la marca, la descripción del producto, los precios, etc. Este cuadro nos va a permitir, además, establecer los estándares del gremio así como a aprender las ventajas competitivas de nuestra competencia, determinando si es posible convivir con la competencia, si es necesario neutralizarla y como o si es mejor tener al competidor como socio o aliado.
      4. Obtención de información que nos permita conocer el mercado y nos anticipe la evolución del mismo. Lo más significativo de la información que extraigamos será saber que existen consumidores suficientes con las características necesarias para considerarlo como demanda de los productos que se piensan ofrecer, que pueden ejercer una demanda real y que los canales de comercialización a los que tenemos acceso son adecuados.
      5. Fuentes para elaborar un plan de mercado fiable. Se clasifican en primarias, las elaboradas por el propio emprendedor o empresario, y secundarias, las que provienen de estudios elaborados por entidades o instituciones a las que tenemos acceso.
      6. La presentación del estudio de mercado quedará detallada de acuerdo al siguiente esquema:

        1. Definición del producto.
        2. Análisis de la demanda.
          1. Distribución geográfica del mercado de consumo.
          2. Comportamiento histórico de la demanda.
          3. Proyección de la demanda.
          4. Tabulación de datos de fuentes primarias.
        3. Análisis de la oferta.
          1. Características de los principales productores.
          2. Proyección de la oferta.
        4. Análisis de precios.
          1. Determinación del costo promedio.
          2. Análisis histórico y proyección de precios.
        5. Canales de comercialización y distribución del producto.
          1. Descripción de los canales de distribución.

      7. Resumen del Análisis de Situación (análisis DAFO). Durante la etapa de planificación estratégica y a partir del análisis DAFO (sistema que nos permite autoanalizarnos), el objetivo es poder contestar a cada una de las siguientes preguntas:

        ¿Cuales son y como se pueden explotar nuestras fortalezas?
        ¿Cuales son y cómo se pueden aprovechar las oportunidades?
        ¿Cuales son y cómo se pueden detener nuestras debilidades?
        ¿Cuales son y cómo podemos defendernos de las amenazas?

        La combinación de fortalezas con oportunidades son nuestras potencialidades, las cuales señalan las líneas de acción más convenientes. Las limitaciones vendrán determinadas por una combinación de debilidades y amenazas. Los riesgos serán la combinación de fortalezas y amenazas y los desafíos la combinación de debilidades y oportunidades. De todo ello extraeremos la conveniencia y el sentido que queramos dar a nuestro proyecto.

    3. Tercera parte

      El producto: objeto del más completo y concienzudo detalle, establecerá la base de la oferta de nuestro negocio y tendrá como objetivo identificar:

      1. El producto en si mismo y todas sus variantes.
      2. Ciclo de vida, desarrollo y adaptabilidad.
      3. Análisis de costes y márgenes. Punto de equilibrio o margen cero.
      4. Establecimiento de sistemas de control de calidad y de satisfacción por los clientes.
      5. Método de precio: márgenes en sobre costes, en función de la competencia, etc.
      6. Alcance publicitario, frecuencia, tramos, medios de comunicación, contenido
      7. Fuerza de ventas: conjunto de recursos (humanos o materiales) que se dedican directamente a tareas íntimamente relacionadas con las ventas. La dirección de ventas se dedica a definir estrategias, funciones y objetivos, a crear el plan de ventas e implantarlo, y, obviamente, a seleccionar a las personas, formarlas, remunerarlas, incentivarlas, controlarlas y a adoptar las medidas para la consecución de los objetivos.
      8. Promoción de ventas: herramienta de comunicación comercial consistente es establecer incentivos a los consumidores para incrementar la venta del producto.
      9. Publicidad: su fin es difundir o informar al público sobre el producto a través de los diferentes medios de comunicación con el objetivo de motivar al público hacia una acción de consumo.
      10. Control de resultados: establecimiento de la tasa de retorno que tiene una inversión en publicidad.
      11. Relaciones públicas: disciplina encargada de gestionar la comunicación entre una organización y un mapa de públicos clave para construir, administrar y mantener su imagen positiva .
      12. Cobertura geográfica: determinación en la promoción (oferta y posicionamiento de la web, visita personal, telemarketing, etc.
      13. Logística: canales de distribución, de suministro, de acopio.
      14. Identificación de la conveniencia, o no, de productos valorándolo por segmentos de clientes, por mercados geográficos, por dificultad en la implementación, por los requisitos del personal.

    4. Cuarta parte

      El Personal:

      1. Estructuración organizativa.
      2. Formación.
      3. Incentivos.
      4. Establecimiento de obtención de información a partir del testeo que se realice en el desarrollo de la gestión comercial para su posterior análisis y adaptación a las exigencias del mercado.
      5. Agendas: composición de tareas e identificación de tiempos mínimos y máximos necesarios para completar las misiones encomendadas, así como el establecimiento de funciones y objetivos.

  2. Las clases de clientes: el que ya lo es, el que puede serlo y el que por mucho que haga, nunca lo será.

    Sí, esas son las tres clases de clientes a quienes usted debe prestar atención. Y le explicamos el porqué.

    1. El coste de captación de clientes.

      La captación de clientes obliga a las empresas a invertir tiempo y recursos, es decir, dinero, para captar nuevos clientes. A nadie le resulta ajeno esto:

      • Conseguir nuevos clientes exige esfuerzos, no solo en inversión publicitaria o en acciones de promoción sino en desatención de la cartera de que ya dispone.
      • La prospección, investigación, planificación e influenciación son trabajos que deben ser muy bien definidos, lo pues, como decíamos antes, incurrimos en dos costes: inversión activa (costes que se han de asumir como consecuencia de las acciones que acometamos) como inversión pasiva (coste que nos supone el implicarnos en algo que nos va a perjudicar a lo que ya tenemos).

      Por tanto, tenga en cuenta que acudir a captar clientes puede llevar implícito que descuide los que ya tiene y que la satisfacción de estos se vea notablemente perjudicada y los pierda.

      Un dato muy significativo y conocido por los técnicos en mercadotecnia es que de cada seis clientes que se pierden en la mayoría de los negocios, las causas son:

      • Por precio lo hará uno.
      • Por cambio de hábitos, traslado, cese de su actividad, etc., lo hará otro.
      • Y cuatro, nada menos, lo harán por insatisfacción con lo que consideran reciben y el precio que pagan: la relación calidad precio.

      Si tenemos en cuenta que una vez estuvieron conformes con lo que pagaban y lo que se les ofrecía, esos cuatro clientes que abandonan ahora evidencian que lo que tienen ha empeorado y la causa, ¿usted la sabe?. Imagínese: se ha centrado en nuevos proyectos y ha descuidado lo que tenía.

      Por tanto, antes de iniciar un proceso de ampliación de negocio, de sustitución de bajas producidas, no descuide lo que tiene.

    2. Proceso para la captación de clientes.

      Como complemento al Plan de Marketing que le hemos detallado, haga una reflexión fundamentada sobre los siguientes aspectos:

      1. Identificación de lo que puedan ser Clientes Potenciales:

        1. Investigue el mercado y oriéntese en el campo en el que usted pueda ser competitivo y en el que existan mayores posibilidades.
        2. Hable con sus clientes actuales para conocer qué necesitan, qué inquietudes tienen y cómo creen que podría mejorar el producto o servicio que ofrece.
        3. Suscríbase o atienda a publicaciones o guías en que pueda descubrir clientes potenciales a quienes dirigirse y ofrecerles sus servicios o productos.

        Aunque le pueda parecer un disparate, le damos un consejo que le puede resultar muy conveniente: deseche los potenciales clientes o clientes actuales que no le interesen.

      2. Anúnciese donde merezca la pena:

        Existe un concepto que se llama Tasa de Retorno de la Inversión en Publicidad (TIR). Este valor determina cuanto gasta en un medio y cuanto le reporta haberse anunciado en él. Hay negocios que, por ejemplo, anunciándose en Páginas Amarillas no obtienen ni un solo resultado y sin embargo otros, a través de ese medio, generan un elevado porcentaje de su volumen de negocio.

        Otro ejemplo es el de Internet. Este medio le puede servir como presentación simplemente o como medio para la obtención de clientes. El coste de un buen posicionamiento es importante y es por ello que deberá valorarse la TIR para determinar la conveniencia o no de elegir este medio de promocionarse.

      3. Cree el interés y espere:

        Si su clientela lo es por acciones esporádicas, por ejemplo una empresa de organización de bodas, uno de sus principales medios para promocionarse no podrá ser otro que el de ofrecerse y esperar...

        Pero esto también es aplicable a otros negocios con una vida más larga: muebles a medida, servicios de marketing, empresas de reformas, etc. Nadie se hace muebles a medida de manera permanente, o reformas en sus negocios o viviendas, pero una oferta atractiva puede sugerir la idea de hacerlo.

      4. Sea la opción primera cuando el potencial cliente piense en su actividad: “Top of Mind”

        Conviértase en la marca que esté en el Top of Mind, la que está primera en la mente cuando surge la necesidad y que brota de manera espontánea. Eso convertirá su empresa en la mejor posicionada para el potencial cliente y la que con más posibilidades resulte opción para el aquél. Esto se consigue con, por ejemplo, calendarios, regalos de sobremesa que sean útiles y permanezcan, presencia televisiva o publicaciones. El potencial cliente se va a familiarizar tanto con su nombre que cuando precise de un servicio o producto como el que usted ofrezca, ahí estará su organización, la primera.

      5. Fidelice al cliente bueno:

        1. Servicio postventa. Seguimiento y constatación de la adecuada recepción del producto o servicio.
        2. Ayude al cliente con el manejo del producto adquirido o demuéstrele todo el potencial del servicio prestado.
        3. Ofrezca compromisos que luego cumpla.
        4. Consulte su grado de satisfacción.
        5. Añádale descuentos y/o tratos especiales por volumen, por colaboración, por difusión de su producto o servicio.

        Fidelizar y dar un trato adecuado al cliente existente conlleva, no solo mantenerle sino ofrecerle otros productos o servicios dentro de la oferta que su negocio tiene.

        Hay una frase conocida en el mundo del Marketing que dice que “un cliente insatisfecho se lo dirá a cien personas mientras que uno satisfecho tan solo lo hará a diez”. Por tanto, y sin tener porqué llegar a ser del todo cierto esto, valore que la satisfacción de sus clientes le atraerá más clientes pero la insatisfacción, cuidado, le impedirá captar un importante numero de los potenciales nuevos.